117 7 8

JIMÉNEZ-PRIETO * JIMÉNEZ GUERRA

La vendimia

Zarzuela andaluza en dos cuadros y un

INTERMEDIO, ORIGINAL Y EN PROSA

Maestros Vives y Calleja

SOCIEDAD DE AUTORES ESPAÑOLES Núñez de Balboa, 12

XvA v^JvonviiA

Esta obra es propiedad de sus autores, y nadie po- drá, sin su permiso, reimprimirla ni representarla en España ni en los paises con los cuales se hayan celebrado ó se celebren en adelante tratados interna- cionales de propiedad literaria.

Los autores se reservan el derecho de traducción.

Los comisionados y representantes de la Sociedad de Autores Españoles son los encargados exclusivamente de conceder ó negar el permiso de representación y del cobro de los derechos de propiedad.

Queda hecho el depósito que marca la ley.

LA VENDIMIA

ZARZUELA ANDALUZA

EN DOS CUADROS Y ÜN INTERMEDIO, ORIGINAL I EN PROSA

LIBRO DE

DIEGO JIMÉNEZ-PRIETO i ANTONIO JIMÉNEZ GUERRA

música de los maestros

VIVES y CALLEJA

Estrenada en el TEATRO CÓMICO la noche del 12 de Marzo de 1904

■#-

MADRID

fi. VKLASCO, impresor, marqués de santa ama, 11 Teléfono número 551

1904

A nuestro distinguido amigo

2>. Jlífonso c&acfíeeo

eu

ieéTimóuió de v-eidadew a4ecio,

669230

REPARTO

PERSONAJES INTERPRETES

CONCHA Srta. Balbina Albalat.

ARACELI Luz García Senra.

LA PANIZA D.a Emilia Train.

GENEROSA Amparo Fernández.

VENENO D. José Ontiveros.

LÓPEZ Antonio Camacho.

EL AVISPA ' . Hilario Vera.

MIGUEL Joaquín Valle.

EL ZEÑÓ JUAN Guillermo Amodeo.

FRASCO Miguel Cepillo.

VENDIMIADOR l.o Luis Ballester.

ÍDEM 2.o Luis Vals.

Vendimiadoras, vendimiadores y Coro general

la acción en un Fago de la campiña Jerezana

Derecha é izquierda, las del actor

Para esta obra ha pintado tres decoraciones el notable es- cenógrafo Sr. Martínez Garí.

^g^^^.^ *¿&*.

*k ii & II II & II t& ii & & 11 & ii da ii ^ 11 fe ii *s 11 & ii & ii &) ii ^ ;i ** ii ■# i

LA VENDIMIA

CUADRO PRIMERO

Cocina de un cortijo andaluz: al fondo izquierda portalón, desde el que se divisa la campiña jerezana, iluminada por un sol espléndi- do. Foro derecha, lagar de pisar, formado por una especie de plata- forma de medio metro de altura. Entre la puerta y el lagar, canta- rera para el agua. El segundo término derecha lo ocupará el hogar, con gran chimenea llena de cacerolas de cobre. Sobre el encendido fogarín hervirá la enorme olla destinada á los trabajadores. A la izquierda, puerta practicable en primer término, y en segundo, escalera que termina en otra puerta, practicable también. Adosa- dos á las paredes y dando la vuelta á toda la cocina, asientos de mampostería con azulejos. Junto al hogar vasares con vajilla or- dinaria y convenientemente distribuidas varias sillas de anea.

Al levantarse el telón aparecen la seña Generosa arreglando la co- mida, el señó Frasco jugando á las cartas en una pequeña mesa con López; y los trabajadores pisando uva en el lagar. Cerca de la puerta habrá un pollero con gallinas, y al lado de éste La Pa- niza peinando á Araceli.

ESCENA PKIMERA

LA SEÑA GENEROSA, el SEÑÓ FRASCO, ARACELI, LA PANIZA, LÓPEZ y Coro de Trabajadores. Después Coro de Vendimiadoras

Música

Coro Pisa, pisa las uvas,

pisa, muchacho,

8 -

sin descansar, y que el mosto no pare

por la piquera

de rebosar. Pisa, pisa, muchacho,

pisa las uvas

en el lagar, porque si pisas poco

mal exprimidas

pueden quedar.

Un tenor

Un bajo

Todos

Sólo encuentro la alegría en esta picara tierra, con un vaso de Jerez y un beso de mi morena. A para estar alegre me basta con el Jerez, pues la alegría del vino me la quita la mujer. Pisa, pisa las uvas,

pisa, muchacho

sin descansar, y que el mosto no pare

por la piquera

de rebosar.

Gen.

Mujeres Hombres

(Asomándose á la puerta.)

¿No está, muchachas,

listo el gazpacho pa que refresquen

estos muchachos?

(Sale el Coro de mujeres con un gran lebrillo que co- locan en el centro de la cocina; los trabajadores aban- donan el lagar, y sentados en el suelo alrededor del lebrillo se disponen á comer, provisto cada uno de su cuchara de palo.)

Ya está aquí el gazpacho,

viene muy fresquito. Pues muy fresco es como

yo lo necesito.

9

Todos Venga de ahí,

venga de ahí,

y si quieres refrescarte el cuerpo

come de aquí,

come de aquí.

(Se acompañan golpeando con las cucharas en el le- brillo.)

Ellos Gitana... gitana,

dame un plato de gazpacho que tengo el alma encendía, ten caridad de este pobre que se consume por vía. Ellas Gitano... gitano,

toma un plato de gazpacho si tiés. el alma abrasa, pero no pidas más cosas que no te las puedo dar. Ellos Vente á la viña,

vente, gitana,

no te detengas,

anda, serrana; que en la viña mirándome así sentiré la alegría é vivir. Ellas Calla, gitano,

calla, embustero,

que en tus palabras

creer no quiero,

etc., etc. (Véase la partitura )

Hablado

Frasco Vaya, que es la hora de la siesta. Too el mundo á dormirla bajo el emparrao. (vase el

Coro.)

LÓPFZ

ESCENA II

DICHOS, menos el CORO

Esta jugá va pa tí, Araceli, pa que te com- pres una cruz.

10 -

Arac. Bastante crú tengo yo en er mundo pa carga

con otra. Pan. Vaya que la der matrimonio no te pesaría.

López Y si te pesa yo te ayuaré á llevarla.

Arac. A si lo oye á osté mi novio y hay una

esaborisión. López Escudia, que aunque á tu novio le disen el

Avispa, no pica. Pan. Es lo contrario que tu padre, que se pasa

el año picando. Arac. ¡Como que es picaor!...

Gen . ¿Y te se ha declarao ya el Avispa?

Arac. Entoavía no, porque es muy vergonzoso,

pero él me lo dirá un día de estos. López Quizá te lo diga yo antes.

Arac. Callosté, si osté las quiere á toas.

Pan. Y á ninguna.

López Sobre too á las que son jablaoras. Esas me

revientan. Gen . Hase osté bien, que no hay bicho peor que

Una mujé Chismosa. (Mirando á la Paniza y como dedicándole la frase.)

Pan. Si la gente no fuera mala no habría que

jablá de ella.

Frasco ¡Pero, atienda osté ar juego, arma mía!

Gen. Vaya, dejar ya er juego, y á ver si ajustáis

las cuentas de la semana.

Pan. (a Araceii.) ¿Y tu padre, viene por fin hoy?

Arac En toas las cartas me dice que viene y nun-

ca llega. Le pasa lo que ar Mambrú.

López Justo. No se sabe cuándo vendrá.

Arac ¡Y tengo unas ganitas que llegue pa que el

Avispa le jable y nos casemos!

Pan. Si; casarse pronto, que ya se va mormuran-

do de ostedes en er Pago.

Arac ¿Quién tiene que decir na de mí?

Gen. ¿Y vas á jaserle caso á la Paniza, que con la

lengua pica más que tu padre con la vara?

Pan. ¿Yo? La gente es la que habla. A mí, Dios

me libre de levantar un falso testimonio. Se acabó er peinao.

López ¡Benditas sean las cabesas confrasia!

Arac Ponme ahora estos dos claveles de quiqui-

riquí.

11

Frasco

López

Gen.

Frasco

López

Frasco López

Frasco

López

Frasco López

Frasco

López

Pan.

Gen.

López

Pan. Frasco

' Gen .

Arac.

LÓPEZ

Gen. Frasco

LÓPEZ

Pan. Arac. López Frasco

LÓPEZ

Gen.

(a López.) ¿Me quié osté arreglar en un mo- mento estas cuentas? En seguía. Aquí está er tintero y er papé, (poniéndolos

sobre la mesa.)

Pos andando. Y ostés, á estarse callas. (Dic- tando.) Veinte jornales á dos pesetas... Cuarenta pesetas. Y de cuarenta me llevo cuatro.

¿Cómo que se las lleva osté? ICs un decí, hombre. t£n las cuentas, de ca diez se lleva una.

Güeno, pos me la llevo yo. Sigasté. Cuaren- ta pesetas por siete días...

Son.... Son... (Haciendo visajes y contando con los

dedos.) Son... doscientas ochenta pesetas. ¿Y cuántas me llevo de esas? De doscientas ochenta se lleva usté vein- tiocho.

Y de veintiocho, dos. De modo que me llevo...

Pos se lo llevaste too.

Así se está poniendo de rico.

nos párese poco pa nuestro hijo Migué.

(se levantan.)

Así anda er muchacho: Jecho un vago y gorviendo locas á toas las mocitas der con- torno.

Y dando mucho que jablá con arguna. Dejarlo que se divierta.

Eso no. Se va á casa con Concha, nuestra

sobrina, y...

¿Y qué?

Me paese á que esa boda no se eflertúa.

¿Por qué?

Porque Migueliyo anda ahora mu metió con la Carmen.

Y se casará con ella. ¿Con esa tunanta?

El mismo me lo ha dicho.

Pero, ¿por la iglesia?

O por la sacristía.

Mi hijo no se pue casa con esa mujé como

Dios manda.

~ 12 -

Pan. Pos se casará como lo mande er demonio.

López Pa eso los casamientos se jasen de tres ma-

nera: por lo cevil, por la iglesia y á la me- dia güerta.

Pan. ¡Josú, qué tendrán argunas mujeres!

López Porvo de batata, como las tortas de Seviya.

Arac. ¿Y la Concha sabe ese lío?

Pan. A me paese que sí; por eso anda tan

triste.

Frasco Pos á pesar de too, Migué se casará con eya. Pa nosotros es un caso de consensia. La recogimos cuando se quedó huérfana y sería una picardía que nuestro hijo la en- gañara.

Pan. Pos no tengasté duda,, que la ha engañao ya.

Gen. ¿Te quiés calla, mala lengua?

Pan. ¿Y yo qué digo? (Aparte á Araceii.) Er señó

Frasco ya se la tié traga. Por eso jabla de casos de consensia.

Gen. Miá, Paniza, ¿no tiés que hasé por aya

dentro?

Pan. Sí, ya me voy. Yo soy mu clara, y donde

hay tapujos estorbo, (vase.)

Gen. ¡Anda ar demonio, lengua de escorpión! A

esto da luga nuestro hijo.

Frasco Yo tengo que hablarle mu serio.

López ¿Y no sería mejó que yo le jablara?

Gen. Sí; y así nos evitamos un disgusto muy gor-

do, (oyénse voces fuera ) Pero, ¿quién viene?

ARAC. (Que se ha asomado á la puerta.) ¡JoSÚ, quién está

aquíl ¡Er Veneno! Aquer que se fué el año

pasao juyendo. López iEl socialista! Arac. ;E1 mismo!

ESCENA III

DICHOS, VENENO y CORO GENERAL

Coro

Música

¡Aquí está ya Veneno! ¡Que bien venido sea! ¡Que viva el socialista!

- 13 -~

Ven. ¡Un mártir de ]a idea!

Coro Que nos cuente Veneno,

sin dilación,

lo que haya pasado allá en la emigración. Ven. Lo mismo que me fui,

lo mismo venpo yo,

pensando en destruir

y en disolverlo too. Coro Lo mismo que se fué,

pues bien me acuerdo yo,

pensando en destruir

y en disolverlo too. Ven. ¡Too!

Coro jjTóo!!

Ven. Soy un apóstol de comunismo

y un partidario del socialismo, y sufro del Gobierno atroz persecución por predicar las glorias de la revolución. Coro ¡Y sufre del Gobierno

atroz persecución! Ven. Yo haría un mundo rápido

de una forma novísima,

y con reformas múltiples

que hiciera sensación,

y á cada ciudadano

regalarle un millón. Coro ¡Un millón!

Ven. Y á condes y marqueses

les daría un jamón. Coro ¡Que corazón!

Ven. Que tuviera estricnina

v le diera un torozón. ;Pón!

Yo volaría todo lo existente que no quedara bicho viviente, más que un servidorito y dos perros ó tres que me los gastaría á primeros de mes. Coro Más que un servidorito

y dos perros ó tres, etc. Ven. Y sin haber políticos

ni otras cosas estúpidas,

14

Curo

Ven.

Coro

Ven.

mejor vida que un clérigo haría un servidor, y cuando me aburriese de esta desolación.

¡Desolación! Empezaría á tiros sin consideración.

[Es un león! ¡Soy León Ruiz Veneno, su afectísimo servidor! IiPónl!

Hablado

Frasco

Ven. :

Gen. Ven.

Frasco Ven.

Arac.

Ven.

Gen. Ven.

LÓPEZ

Ven. Frasco

¿Y qué ha pasao por aquí en este año que he estao yo fuera? Pos sigue iguá.

Y seguirá hasta que jarda la mecha y se güerva lo de abajo arriba. No he de para jasta que se jaga er reparto cumuná de bienes.

¿Y qué es eso?

Que lo de tos sea de tos. Por eso me persi- guen; pero cuando llegue la nuestra... Yo ya lo tengo contao; á me tocan tres ca- sas, cinco mujeres y dos talegas. ¿Y cuándo llegará eso? ¿Cuándo? Mu pronto; y si yo no estuviera tan perseguío...

Pero, ¿quién lo persigue á osté? ¡Tó er mundo! Pa que la Guardia civí no me conozca he tenío que afeitarme too, y estoy que parezco un fraile. ¡Misté, yo un fraile! ¡Yo, que los metería á tos ahí en el lagá de pisa, y estaría dale que dale con las patas jasta que saliera vino! ¡Ave María!

¡Aquí no hay ave que varga! ¡Cuándo llega- rá er reparto comuna de bienes! (saca la

petaca.)

Pos empiece osté dando tabaco.

¡Y lo doy! De ca cigarro que me jumo, la

colilla es pa un compañero.

¿Y ha visto osté ya á la Juanaca?

- 15 -

Ven. Gen.

Ven.

López

Ven.

Voces López

Ven.

CORO

¿A mi mujé? Entoavía no. Si no por dón- de anda.

Ahí está la probé en er Pago de junto tra- bajando en la vendimia. ¡Como osté no le ha mandao pa que coma! ¿Y qué le iba á manda; pan de la emigra- ción? Demasiao he Jecho con pedí en los mítines que sea libre; el trabajo libre, el amor libre...

¡Y el aguardiente á mita de precio! U de barde, que es más barato. Los ricos lo tienen tó, y á los pobres no nos dejan ná. Las casas son de ellos, el campo es de ellos, es ellos; está repartió entre ellos y no hay una finca, ni una mata, ni un cacho é tierra, ni una monea de perro que no ten- ga su amo, y un guardia civí pa que la de- fienda. (Dirigiéndose ai coro.) ¡Compañeros! No tenemos ná, no valemos ná, no sabemos y no servimos pa ná; mientras que los ricos lo tienen tó, lo valen tó, lo saben y sir- ven pa tó... ¿Y cómo se arregla esto?... Pos muy sencillo. Cuando el aire está sucio, ¿no !o limpia Dios con una graniza de truenos y rayos? Pos hagamos nosotros igualito: ¿so- bran los ricos? ¡duro con ellos! ¿Está infesta la sociedad? Pos... ¡brrrs... brrrs... pon, pon, catapón, chin, pon! Venga la tormenta que la limpie, y aluego repartiremos el dinero y las casas, y que trabaje er demonio, que pa eso tiene cuernos y rabo como los animales. He dicho. é

¡Viva! ¡Vivaaa!... ¿Y qué vasté á jasé ahora? Busca á mi mujé. (ai coro.) ¡Muchachos, ve- nirse conmigo al Pago de ai lao, y viva el socialismo!...

(Marchándose con Veneno.) ¡Vivaa!...

16

ESCENA IV

FRASCO, LÓPEZ, GENEROSA, ARACELI y después LA PANIZA

Frasco Er Veneno güerve más guillao que se fué.

López Se conoce que er reparto comuna se le ha

metió en la cabeza y le ha roto er volante.

Arac. ¡Pobrecillo, pero es mu güeno!

Gen. ¡No lo defiendas, que quiere el amor libre!

Arac. ¿Y qué es eso?

Gen. Jasé der mundo un corra, lleno de gallos y

gallinas.

Pan. (Entrando.) iGüena se va á armar ahora!

Arac. ¿Con qué?

Pan. Con er Veneno, que se va á entera que tu

padre ha andao el invierno detrás de su mujé.

Gen. ¡Pero qué lengua más larga tiene esta Pa-

nizal

Pan. A mí, Dios me libre de levantar un falso

testimonio, pero eso lo sabe to er mundo.

Gen. ¡Calla ya, que tiés por lengua las tijeras de

un esquilaorl...

Pan. ¡Te lo digo, Araceli! Si quiés evita un dis-

gusto mu gordo entre tu padre y Veneno, píele á Dios que no se encuentren!

Gen. Anda, demonio del infierno, vente á ayu-

darme al lavao, y cállate ya. Tú, Frasco, suelta el agua de la acequia.

Frasco En seguía. (Mutis foro.)

Gen. (a López.) ¡Y que no se orvidosté de hablarle

á MigUeliyo!... (Vanse Generosa y la Paniza.)

López ¡Ascudie osté, que lo pondré como un guan-

te! (Al quedarse solo, va á dar la vuelta y tropieza con Araceli.)

ESCENA V

LÓPEZ y ARACELI

Arac López

Pero, hijo; ¿estasté ciego?

¿Y por qué no llevas un timbre de aviso?

17

Arac. ¡Ni que fuera er tranvía!

López ¡Ajolá! ¡Ya estaba yo tomando la platafor-

ma delantera I

Arac. ¡Vaya, dejémoste, que yo tengo novio!

López ¡Cá! ¡Si el Avispa no pica!

Arac. Banderillea, que es mejó.

López Pero, ¡qué regraciosa eres! (intenta abrazarla.)

Arac. (Rechazándole.) Estesosté quieto, hijo, que es

osté como la rifa de á rea, que siempre toca.

López ¡Ole por los gorpes con sá! ¿A.ónde vamos

ahora los dos?

Arac. ¿Yo con osté? A ninguna parte.

López Lo desía pa dir delante desapartando á la

murtitú. (Vuelve á intentar darla un abrazo )

Arac. ¡Vaya, cármese osté, hijo, que con osté no

me jase á el cuerpo cosquillas!

López ¡Qué lástima! ¡Yo te rascaría con más cudiao

que er Mochuelo cuando toca una farseta!

Arac ¡Pos rasquesosté con una lima!... ¡Y dejé-

moste ya, que le farta mucho pa ser mi tipo!

López ¿A mí?

Arac. Vaya; ¿se va osté, ó me voy yo?

ESCENA VI

DICHOS' y EL AVISPA AviS. (Entrando con un saco de paja,) ZeñÓ López, que

lo llaman á osté ahí fuera. Arac. (Muy contenta.) ¡Ay, el Avispa!

LÓPEZ Allá VOy. (Al marcharse dice aparte á Araceli.)

Que pa son tos mis peasos. (Mutis.) Arac. ¡Eso lo debían jasé á osté, peasos! ¡Er de-

monio der tío!

AVIS. (Dirigiéndose tímidamente á Araceli.) ¡Zi yo me

atreviera, te lo decía, cacho é gloria! Arac ¡Pos atrévete ya, cacho é bruto!

Avis. ¡Zi me da vergüenza!

Arac ¡Déjala á un lao, que eso no sirve pa nal

AviS. (Suspirando.) jAy!

Arac ¡Jesús, que te paeses ar güey de la noria!

¿To eso es lo que me tienes que desí?

18

Avie. Y muchas cozas más; pero este núo que ze

me pone en er gañote no me deja habla.

Arac. Vaya, te ayudaré yo. ¿Tú quieres desí que

me camelas, no es eso?

Avis. . Zi.

Arac. Pos dímelo, anda.

Avis. ¡Zi con ei núo no pueo!

Arac. ¿Y cómo se desata ese núo, hijo?

A vis. No zé; pero, cuando te miro ze aprieta más.

Arac. Pos mírame con los ojos serraos.

A vis. Araceli; ¡yo te quiero!

Arac. ¿Ves tú? Así se comiensa. Anda, sigue.

Avis. ¡Que te quiero!

Ahac. Güeno; ¿y qué más?

Avis. ¡Que te quiero!

Arac. Pos como no aprendas otra cosa, nunca va-

mos á llega ar fina. Vamos, te daré yo una lesionsiya. Cuando se quiere de verdá á una mujé, se arrima uno á eya, mu negao...

COmO los sellos á las Cartas, así... (Acercándose

al Avispa ) se le coge la mano, como yo te la cojo á tí, con ganas y apretando (Le coge la mano.) y se le mira de esta manera, poniendo los ojos mu tiernos, como si el alma te se

asomara á ellos .. (Mirándole apasionadamente y cuidando de que la actitud sea más bien cómica é ino- cente que provocativa.)

Avis. ¡Ay, Aracelilla, no me mires azi, que er núo

ze me va extendiendo por to er cuerpo y no pueo tenerme en pie!...

Arac. Si esto no es más que una lesión. Vamos,

hazlo ahora.

Avis. ¡Uuh!... (una especie de gruñido.) ¡Zi me da ver-

güenza!

Arac. ¿Y entonces cómo quieres aprende? ¡Anda

ya!...

A VIS. (Repitiendo con cómica timidez la mímica de Araceli.)

¿Azina?

Arac. ¡Un poquito más cardeao el horno! Pero, en

fin, aprenderás con er tfempo.

Avis. Voy á lleva esto ahí drento y en zeguía

güervo pa que me des otra lizión.

Arac. Ven pronto, que tenemos que habla mu se-

riamente.

A vis. Ya estoy aquí, gloria. (Mutis.)

]'.) ESCENA VII

ARAOELI. En seguida EL AVISPA

Música

ARAC. (Mirándose al espejo que habrá quedado sob

lia y arreglándose el peinado.)

A mi novio le gU6ta el peinao remangao y ador nao, con rositas de pitiminí y con un caracol mu risao, mu salao colocao en mita de las sienes, así. Por eso me rizo, ' me peino y me adorno, porque es el más guapo de to este contorno. Yo sin el Avispa no puedo viví, y si no me caso me quiero morí.

A VIS (Saliendo.)

Araceíi, me tiene atontao,

y alelao,

y chalao, con su cara de rosa de Abrí. Y en sus risos me tiene pillar»,

y liao,

y enredao, y no cómo voy á salí.

Por eso yo quiero con ella casarme, porque es la manera de desenredarme. Yo sin Araceli no puedo viví,

- 20

y si no me caso

me quiero morí.

Arac.

¡Chiquillo!

Avis .

¡Chiquilla!

Arac.

¡Chiquillo!

Avis.

¡Chiquilla!

¡Aj, si yo te pillo!

Arac.

¡Ay, si me pillas!

Avis.

Te llevaré á la iglesia

Arac. Avis.

Arac.

loco de gusto, y tendrás la cara

mu ruborosa, y después, Araceli,

te daré un busto. ¡Un susto, no, chiquillo,

dame otra cosa! •De pensar que eso suceda yo me pongo mareao! ¡Ay, chiquiya, qué ganitas tengo ya de estar casao! ¡Corre y avísale al cura, anda, ponte de camino, que si no me caso pronto voy á jasé un desatino!

A dúo

Avis. Araceli me tiene atontao, etc.

Arac. A mi novio le gusta el peinao, etc.

Los dos Ahora va que tu cariño

has dejao demostrao

¡que feliz seré mi | £H£J

¡que feliz seré á tu lao! ¡En el día de la boda, pienso ya con entusiasmo, mira lo que nos espera este día deseado!

Arac. Las campanas tocando á lo lejos...

Avis. Y lanzando un repique de fiesta.

Arac. Los muchachos gritando contentos. -

Avis. Y los viejos con caras muy serias.

21 -

Arac. Yo contenta. .

Avis. Yo á tu lao...

Arac. Satisfecha.

Avis. Yo alelao.

Los dos Y mirándome yo en

á nadie enviadaré, que queriéndome á en la gloria estaré.

Hablado

Arac.

Avis. Arac.

Avis.

Ar¿c.

Avis .

Arac Avi^. Arac.

Avis. Arac.

¡Ay, Avispa, que me paiecía que no ibas á reventa nunca! ¡Ahora que estoy conten- ta! ¿Ves como hablando se entiende la gente?

Es que yo pa jablá zoy muy bruto. Y pa lo otro también; pero ahora es menesté que jabíes más que una cotorra. Mi padre va á vení, y hase farta que le digas lo que hay entre nosotros.

¡Jozú! ¿ves tú? Ya ze me está jechando otro núo!

¿Por qué?

Porque yo no conozco á tu padre, y dizen que es una fiera. Haces un esfuerzo. Pero, ¿es tan atroz como disen? No, nombre. Es según cómo le pillan. Si lo coges de buen humor, en seguía nos casa; pero si se le ajuma er pescao... Me deja por dezecho de tienta. Una idea se me ocurre. Cuando llegue, lo buscas; si lo ves de humor, le dises que eres tú, y si tiene las negras... le dises que eres otro; le dises que eres...

ESCENA VIII

DICHOS y LA PANIZA, que sale y oye parte de la conversación

Pan. Le dises que eres Veneno er socialista.

Avis. ¿Eh?

Pan. ¡Lo que oyes! Le dises que eres Veneno er

socialista.

22

Arác. ¿Y pa qué?

PAN. (a Araceli.) ¿Pos no te lo he dicho ya? (a Veno-

no.) El padre de ésta ha andao too el invier- no detrás de la mujer de \eneno. . á Dios me libre de levantar un farso, testimo- nio, pero es la pura verdá. Tu padre no co- nose á Veneno ni á éste, de moo, que (ai Avispa.) te presentas á él; si está de güeñas, le dises quién eres y á lo que vas, pero si te habla de mala manera, le dises que eres Veneno er socialista, y que has descubierto er fregao, y ya verás cómo se atemoriza, y si á mano viene, jasta te pide perdón.

Arac. Pos mira, no está mal pensao.

Pan. ¿Veis cómo yo también soy buena y ha-

cer favores?.. .

Avis. Bueno, bueno; ¿pero qué tengo que hacer

yo pa que me tome por er socialista?

Pan. Pos jablarle mu fuerte y desirle: ¡Brrr! ¡pon!

Yo soy er rayo, yo estoy por er reparto co- muna, porque too sea de tóos... y sobre to,, asegurarle que lo primero que te vas á ad- judicar va á ser su chola, porque te has en- teráosle que ha estao persiguiendo á tu mu- jer to el invierno.

Arac. ¡Eso! ¡Eso! ¡Va á tené la mar de grasia!

/vvis. De moo, que yo en cuanto vea á tu padre,

me llego á él y le digo quién zoy, añadién- dole que me quiero cazar contigo.

Arac. ¡Ole por las añadiduras!

Pan. ¡Mu bien!

Avis. Pero zi e>tá de malas, le digo con voz mu

bronca: ¡Yo zoy Veneno!

Pan. ¡Eso es! ¡Eso es! (¡Así se arma!)

Avis. ¡ Y yo estoy por er reparto de zu mu de osté!

Arac. ¿Qué dises?

Avis. Digo, no; osté está por er reparto de la mia,

y por los bienes comunales, y too es de tóos, y a me toca la cabesa de osté y...

Arac. ¡Que no es eso, hombre, que no es eso!

Pan. Una cosa paresía... (Menúa se. arma como se

lo diga.) A vis. ¡Güeno! Vozotras dejarme á mí, que ya

yo lo que tengo que desirle.

23

Pan.

Akac. Avís.

Arac.

vente conmigo, que me ha dichola seña Generosa que vayamos á ayudarle á tender la ropa.

Vamos pa allá. Y tú, á ve lo que haces! Descuida, que zi está de mal humó, zoy ca- paz de desirle que zoy uno de la mano ne- gra...

1 Y pué que te Crea!... (Hacen mutis por la puerta del foro al mismo tiempo que entra López, el cual di- lige un piropo á Araoeli y da un pescozón al Avispa.)

ESCENA IX

LÓPEZ, luego MIGUEL

LÓPEZ

MlG. LÓPEZ

MlG

LÓPEZ

MlG.

LÓPEZ

MlG.

LÓPEZ

MlG.

López

Mig. López

Ya está visto: donde hay juntos una mujé y un hombre, siempre anda entre ellos er de- monio meneando er rabo. Ahí viene Migué. Cumpliré el encargo de sus padres, (a Miguel

que entra con aire preocupado.) ¿Qué te pasa, ar- ma mía?

Pos ya lo ve osté. ¡Na!

Esa no cuela. andas entonteció por la Carmen, y eso no está bien. La Concha no se merece que te portes asín con ella. Dice usté bien, pero...

Pero, ná. Que estás haciendo una mala cosa. Es que con Concha he concluío ya. ¿Y te habrás quedao tan fresco?

(Con indií

¡Psché!

Pero es que de la una á la otra hay mucha

distancia. Concha es honra, mientras que

Carmen...

Será lo que usté quiera, pero es mucha

mujé.

(Cambiando de tono.) ¡Eso SÍ! Reonda, colora V

con su mijita de bigote. ¡Y que no tién gra- cia ni na las mujeres con un poquito de pelo en er labio!

¿Pos y la circunferencia que tienen argunas de pescueso pa abajo? El acabóse, chiquillo. Eso es la fachi de una

.— 24

escuela con er mapa mundi cargao por de- Jante. ¡Pero la probé de Concha!...

Mig. Esa siempre está aquí...

López U nó. Ascúchame: no te vayas der sentío;

ten por ahí lo que quieras; pero á Concha déjala en buen lugar, que te quiere bien.

Mig. Güeno; dejosté corre er mundo. ¿Se viene

osté pa allá?

López ¿Pa aónde?

Mig. Pa er Pago de ar lao. Hay fiesta, y estará

allí la Carmen. Además, verá osté una gita- . nilla con dos ojos que son dos tinteros.

López Andando, que lo güeno no se debe deja

perdé.

Mig. Pos asperomosté junto al alamillo, que voy

ti recoge la guitarra

LÓPEZ JNo tardes. (Mutis por la puerta del foro.)

MlG. EnSegUÍa estoy allí. (Entra primera derecha.)

ESCENA IX

CONCHA, saliendo por la primera izquierda

Pero, ¿aónde andará metió? Música

¡Ay, alma mía!

¡Ay, alma mía! ¿Por qué por el hombre que así me abandona

perdí la alegría?

Antes las muchachas todas me envidiaban, cuando vendimiando de novios hablaban, y yo muy contenta siempre Jas decía que era el más gracioso el que yo quería.

25 -

¡Ay, Virgen Santa, qué noches con él pasé en la ventana, contándome sus amores con su palabra gitana! Y qué presentes que tengo las veces que me decía: «Yo seré para solo y tu, sólo serás mía.»

Y con sus miradas mi sangre quemaba y con sus suspiros mi boca abrasaba, y yo de contenta casi me moría oyendo las cosas que allí me decía. Me mata la pena, me mata el dolor, de pensar que aquello ya se concluyó.

¡Qué sola me quedo con estos dolores, que envuelven de luto mis muertos amores!

¡Ay, alma mía,

ay, alma mía,

llora la muerte

de tu alegría!

ESCENA X

CONCHA y MIGUEL

hablado

M.IG. (Sale con la guitarra, y al ver a Concha queda un

momento indeciso contemplándola.) ¡Probé, me da

lástima de verla sufrí; pero la Carmen! Sí;

ésta está segura.

CON. (Que ai volverse ha visto á Miguel.) ¿A qué vie-

nes?

Mig. La querencia del sitio, que Jo trae á uno.

Con. La querencia, ¿verdá? Esa la tienes ya en

otra parte, y allí vas ahora con esa guitarra.

Mig. ¿Por qué lo sabes?

Con. Porque la llevas siempre que te quiés mete

en el alma de alguien; porque eres tan farso como ella, que cantas ó lloras según quien te toca; porque, como ella, tienes er pecho güeco, y, sin embargo, dises palabras tan durses y tan sentías como las farsetas que salen de esas cuerdas, secas y duras como tu corazón.

Mig. También yo á te comparo con la guitarra;

pero no por lo farsa, sino por lo bonita; que es tu cuerpo tan curvao y tan fino como er suyo; y si ella en sus rasgueos suspira como un ángel, cantas como los sen .fines de- trás de esa reja, que ha sío pa la ventana de la gloria.

Con. ¡Mú bien aprendía llevas la lersión! Anda,

dila allí, que lo que es á Concha ya no la engañas.

Mig. . ¡Vargame Dios, mujé, y qué dura estás con-

migo!... No se han Jecho eeos labios, tan co- loraos y tan chiquitos, pa desí palabras amargas, sino durses, como aquellas que me desías antes, entrecortas por el movimiento de tu pecho, que era el altarito de mi alma.

Con. Pos ya ha variao tó. Hoy sobre este pecho

hay una cruz, como en las sepulturas del camposanto.

Mig. Sepultura alegre, como las de los niños;

sembrá con las flores de tu mantón y con la luz de tus ojos encima. ¡Eso no es una se- pultura, eso es un cielo!

Con. No te canses; ya escucho tus palabras como

er corre de las aguas de la acequia. ¡Díselas á la otral [Vete con ella!...

Mig. Como quieras... ¡Hasta más ver! ¡Adiós!...

(Vacila un poco antes de irse; pero en seguida hace ademán de firme resolución y se marcha brusca- mente.)

27 - ESCENA XI

CONCHA. A poco LA PANIZA

Pan. i Entrando.) Vaya, por lo visto, ese ya ha. vo-

lao der tó.

Con. ¡Ay, Paniza, qué desgraciada soy!

Pan. Mucho, hija; porque cualquiera se acerca á

ahora.

Con. ¡Y qué me importa si no he de querer á

ninguno!

Pan. Yo creólo que dises: pero... trabajo teman-

do pa que convenzas á la gente, que créeme á mí, es mu mala.

Con. ¿Y qué me importa á la gente? ¡Llevo la

cabeza mu arta pa fijarme en los que se re- vuercan en el arroyo!

Pan. Pero los pies van por el suelo y si te muer-

den, te caes. Esengáñate, con razón ó sin ella, que eso y ér lo sabréis, has dao que habla y cuando una mosita da que desí. lo primero que la quitan es la honra: á peazos la tiran por el aire pa que luego no pueda recogerse, y... y anda, por ahí buscan da cachos de la tuya y verás como no la com- pones más. ¡Te se fué!..; ¡Te se fué pa siem- pre detrás de Migué, en las lágrimas que por él has derramao!

Con. ¡No, no lleva osté razón! Yo lloro un desen-

gaño, pero na más. Al lao de mis ilusiones muertas está la honra mía, más viva y mas fuerte que nunca; y junto á éste corazón Je- cho peazos se levanta mi orgullo pa gritar- me que valgo más que esa mala mujé que me quita er novio, más que él que me aban- dona, y más que toa esa gente que aulla contra mí, como los lobos contra la luz que los alumbra... Y... déjeme, déjeme osté llo- rar, que el llanto esajoga, y éstas lágrimas

110 SOn de Vergüenza... (Se deja caer en una silla y llora.)

28

Pan. Hija, yo lo siento mucho, pero ya sabes lo

que dice la gente. A Dios me libre de levantar falsos testimonios, pero tu verás cómo te las arreglas. (Mutis.)

ESCENA XII

CONCHA; en seguida ARACELI

Arac. Ya ha metió esa la pata, ¿verdad?

Con. no sabes lo que me acaba de desí la

Paniza.

Arac. ¿Y vas á haserle caso á la Paniza?... Si á

esa le hablas de Santa Úrsula y las once mil Vírgenes, y es capaz de buscarle un lío á ca una.

Con. Es que Migué me ha dejao.

Arac. ¡Pcs busca otro en seguía!... Miá que los

hombres no se meresen estos malos ratos. Yo que tú, aluego, en la fiesta de la vendi- mia, me presentaba con un novio nuevo y se lo restregaba por los jocicos, ¡7 mañana otro!

Con. ¡Cállate!

Arac ¿Pa qué nacemos las mujeres? ¡Pa casarnos!

¡Pos á casarnos, sea con quien sea!

Con. ¿Y el cariño?

Arac Se tiene mu guardaíto y no se le da á nai-

de más que al marío. Yo al Avispa le tengo güeña volunta; pero no paso de ahí. Hoy ya me ha dicho que me quiere y que va á casarse en seguía. En cuanto se case |pum! too er cariño que tengo aquí armacenao se lo doy pa er solo; pero ¿de novio? ¡Que te quites! Pa que luego no haya boa y yo me quede llorando... ¡Anda, no seas tonta! ¿Te da Miguel jachares con otra? ¡Pos deguér- veselos tú!

Voces (Dentro.) ¡Araceli! ¡Araceli! ¡Aquí está tu padre!

Con. ¡Yo me voy!... ¡No quiero que me vean!. .

(Mutis por la izquierda.)

29

ESCENA XIII

ARACELI, FRASCO, GP.NEROSA, LÓPEZ, el SEÑOR JUAN y la PANIZA

Juan

Arac.

Juan

Arac.

Juan

López

Juan

López

Pan. Juan Gen.

Frasco

Juan

Arac.

Juan

Arac.

(tEN.

Juan

Arac.

Juan Pan.

¡Chiquiya!

¡Padrel (Ve abrazan.)

¡Qué mujerona estás y qué reguapa... ¿No te ha pasao na malo por esas plasas? ¿Qué me va á pasó, si yo con la garrocha soy más fuerte que una muralla! Venga esa mano, zeñó Juan.

Gracias, López. (Dándole la mano.)

¡Cámara, no aprietosté tanto, que tienosté

por déos cinco cerrojos!

¿Y pa mi no hay ná?

H'oln, Paniza, siempre lo mesmo.

Pero, ¿ha visto usté cómo ha creció Araceli

en tres meses?

Y es mu forma y mu trabajaora.

Hay que casarla pronto. Este picaro oficio

mío es mu traicionero, y no quieo dejarla

sola.

Sí, cásame, papaíto, pa que seamos dos á

quererte.

Pero, ¿y el novio? Ese lo tiés que busca á

tu gusto, con tal de que sea trabajaor y

honrao.

Pos ya lo tengo, y le disen el Avispa.

Y es más güeno que un cacho de pan.

Pos que venga y á casarse en seguía. ¡Qué no jaré yo por tí, si too lo que la gente cree que es valentía cuando me ven delante e los toros no es más que er cariño que te tengo, que me jase exponerme para que no te far-

te nal (la abraza.)

(Muy cómicamente y acariciando á su padre con gra- ciosos mimos.) ¡Ay, papaíto de mi arma! Yo tengo mucha pena por haberte engañao... ¿En qué, chiquiya?

Diga osté que la cosa no tiene nada de par- tícula.

- 30

Arac. Pos que tiene, porque á un pare tan but- no como er mío, y tan dispuesto á casarme, no se le debe engaña.

Juan Pero, ¿qué es ello?

Pan. Pos ná, que como tiene osté á veces un ge-

nio tan fuerte...

Arac. Le dijimos á mi novio que cuando fuera á

hablarte de lo nuestro, si no te pillaba de humó, en vez de decirte quién era, que te dijera que era Veneno er socialista.

Juan Pero ¿pa qué?

Pan. ¿Pos pa qué iba á sé, hijo? pa que osté por

miedo de que se enterara de lo que hay en- tre su mujé y osté...

Juan ¿Entre la mujé de quién?

Pan. La de Veneno, hijo. A osté hay que darle

las cosas con cucharón.

Juan Pero, ¿qué tengo yo que con la mujé de

Venene?

Pan. Pos too er mundo sabe que osté la ha pre-

tendió.

Juan Pero si yo no conozco á Veneno ni á su

mujé.

Gen . No le haga osté caso. Eso será otro lío de la

Paniza.

Pan. Oiga osté: que yo soy incapaz de jablar mal

de nadie, y á mí...

López Sí; á osté Dios la libre de levantar un falso

testimonio, pero es osté capaz de enreda los pelos de un cepillo.

Juan Pos mira, nos vamos á reí un poco. No le

digas á tu .novio ná, y déjalo que se presen- te á y me diga que es Veneno, que ya verás qué bromazo vamos á correr.

Arac . Pero, ¿me casaré con él?'

Juan Si es como dice Frasco y la seña Generosa, sí.

Gen . Es mu güeno.

Frasco Vaya, venirse á la boega, y festejaremos con un trago la güerta der señó Juan.

Juan Andando, que dende Jeré has aqu,r, he venío

á caballo y traigo sé.

Frasco Vengaste también, López.

Pan. Miá que negar tu padre que ha pretendió

ala...

Arac. ¿Me quiusté deja, señora? (Mutis todos.)

31

ESCENA XIV

VENENO y TRABAJADORES

Vend. l.o

Ven

Vend. 1." Ven. Vend. l.o

Ven.

Vend. l.<> Ven. Vend. 2.6

Ven.

Vend. 2.o Ven.

Vend. l.o

Ven.

Vend. l.o

Ven.

Vend. l.o

Ven.

Vamos á la faena, que ya ha pasao la hora

de la siesta. (La orquesta preludia muy piauo algún motivo del número primero, y cuando los trabajado- res se disponen á reanudar su tarea, sale Veneno pre- cipitadamente.)

No encuentro á mi mu por niguna part< . Pero, ¿aonde se habrá metió, esa ciruela

pasaV (Reparando en los trabajadores.) ¡Hombre,

parece mentira que haya individuos tan afanaos pa el trabajo! ¡Eh, amigos! ¿Qué ocurre? Pero, ¿qué hacéis? Trabajando.

¿Trabajando, ó bailando un chotib? Tra- bajando, trabajando, ¿y pa qué? ¿pa engor- dar ai amo? ¡Primos! ¡más que primos! ¿Pa quién se ha hecho el trabajo? Para los seres irracionales. ¿Yo que soy? ¡Un ser racional!... Pues no trabajo por ser racional. ¡Y por ser vagol ¿Y ei amo, por qué no trabaja? Oye, ¿quiés dejarnos?

¡No, señor! ¿Trabaj') yo? ¡No! ¡Pues que no trabaje nadie! ¡Viva la igualdad! ¡Eso! ¡Viva la igualdad, y el que no tenga dinero que se coma los codos!... No, señor; porque pa eso está er reparto so cial, que es lo equitativo. Por ejemplo: un señor tiene cuatro casas, pos me tiene que dar á dos pa que haiga iguardá. Y luego vengo yo y me tiés que dar á una, ¿no es eso?

Eso, eso es... solo que no te la puedo dar. ¿Por qué? Porque cuando vengas ya la he vendió

y°-

¿Pero no te queda una?

Bueno: pero esa es pa la familia.

32

Vend. l.o

Ven.

Vend. l.o

Ven.

Vend. Ven.

Vend. l.o Ven. Vend. 1.°

Ven.

Todos Vend. l.o

Gachó, pos vaya un reparto.

Güeno, y además, ¿asunto de qué te tengo

yo que dar una casa?

Hombre, por er reparto.

¿Cudiao que eres bruto; no lo has entendió!

Uno tiene cuatro casas: me da á dos y

estamos iguales... no tienes ninguna: pos

cacho é primo, te vas á uno que tenga seis.

¿Y me da á mitres?

¡Naturalmente! Pero como y yo estamos

desnivelaos de esas tres casas me das á

una, te quedas con dos y estamos iguales.

Pero, ¿tú no tiés dos?

Sí, pero acuérdate que he vendió una.

Anda y que te zurzan... ¡A trabajar!

Y que os coste que hasta que no se haga el

reparto, seréis tóos unas muías de reata y

viviréis oscuros y orvidaos; eso, oscuros y

orvidaos... ¡He dicho!

I Muy bien! ¡Muy bien!

Güéno, pero vamos á lo nuestro, que pué

salí er señó Frasco...

ESCENA XV

DICHOS y EL AVISPA

Avis. (¡Un forastero! ¡Este debe ser el padre de

Araceli!...) Ven. ¡Gracias, compañeros; pero que conste que

vivís oscuros y orvidaos!... Vend. 2.o ¡Y ole! Ven. (¡Cómo le gusta á la masa que la insurten!)

AviS. (Observando á Veneno.) (Sí, éste es: no hay más

que mirarlo; afeitao y con jechuras de pi- caor. Pos yo le hablo y sea lo que Dios quie- ra.) ¿Da osté su permiso?

Ven. ¡Yo no doy ná! Toa vía no se ha jecho er re-

parto y too er mundo pie...

Avis. (¡Malo! ¡Malo!) ¿Y qué, osté siempre pica

que pica?. .

Ven. ¿Osté me ha tomao á por un inserto?...

. 33

Avis ( | Está coa las negras!) Hombre, yo... no, se-

ñó... pero... (¿A que se me jace er núo?)

Ven. Pero, ¿qué? ¿Quiusté acaba de una vé?...

AVis. Ya veo que no está osté de humó. Otro día

hablaremos.

Ven. No, señó; osté me dise lo que venía á desir-

me y sonsoniche.

Avis. (No voy á tené más remedio que desirle lo

otro.) Pos misté... yo...

Ven. ¿Quiusté acaba de una vé?...

Avis. (¡Ahora verás!) ¡Va osté á sabe quién soy

yo! ¡Brrrl... ¡pon!... ¡catapún... pon, pon!

Ven. Ya quién es osté: er bombo.

Avis. Pos no señó; no soy er bombo... Soy la bom-

ba... la bomba destructora: yo soy er rayo... yo soy la, tormenta, y yo soy otra porsión de cosas que no me acuerdo.

Ven. ¡Ah, vamos, osté es un compañero!

A vis. (¡Ya se achica!) Y yo estoy por er reparto y

por su mujer de osté.

Ven ¿Eh?

Avis. Digo, por la mía...

Ven Eso es natura...

A vis. Y pa rematar; en cuanto le diga á osté

quién soy yo llama osté ar Santolio.

Ven. ¿Es osté er cólera?

Avis. ¡Mucho peo! ¡Yo soy Veneno er socialista!

(¡Ahora seesmayal)

Ven. ¿Osté?... (se echa á reir.) ¡Tiene gracia, hom-

bre, tiene gracial

Avis. (¡Pos no se esmaya!...) Y vengo á matarlo á

osté por lo que ha hecho con mi mujé.

Ven. ¿Qué?

Avis. ¡Sí, señó; con mi mujé!

Ven. ¿Pero osté sabe quién soy yo?

Avis. Osté es er señó Juan er picaor, y too er Pago

sabe que er señó Juan er picaor ha andao too er invierno detrás de la mujé de Ve- neno..

Ven. (cogiendo furioso al Avispa.) ¡Granuja! O jablas

claro, ó te arranco la lengua.

Avis. Suérteme osté, que yo haré la vista gorda.

Ven. ¡So charrán! ¿Qué tienes que desí de mi

mnjé?...

- 34 -

Avie. ¿De qué mujé?

Ven. ¡De la mía! ¡Yo soy Veneno, er rnarío de la

Juan acal

Avis. ¿Osté? ¡María Santísima! ¡Socorro!... (los tra-

bajadores que habrán intervenido cuando empieza la bronca, sujetan á Veneno, y el Avispa, que logra des- asirse, sale huyendo despavorido. Cuadro.)

Ven. ¡Sortarme!... ¡Sortarme!.*

MUTACIÓN

Telón corto representando una alegoría de la vendimia andaluza. In- termedio musical.

CUADRO SEGUNDO

Campiña jerezana. A la izquierda fachada de la casa del Pago, con emparrado sobre la puerta. A la derecha é izquierda de ésta, ven- tanas practicables. A ambos lados bancos de ladrillos, que corren también por la fachada formando un rectángulo de tres lados, en cuyo centro aparecerán convenientemente colocadas las cosas y personajes que luego se indican en actitud de fiesta Telón de fon- do, representando la campiña jerezana en la época de la vendi- mia; llanos y colinas de vides, y de trecho en trecho blancas ca- sitas. Al comenzar el cuadro, se está celebrando en el Pago la conclusión de la vendimia.

ESCENA PRIMERA

GENEROSA, CONCHA, ARACELT, LA PANIZA, LÓPEZ, MIGUEL, , el SEÑOR JUAN, el SEÑOR FRASCO y Coro general

Música

Coro Ahora que cante Concha,

que canta con primor. Con. ¡Yo no, que cante Araceli,

que yo no estoy de humor!

35

Arac. Cantaré una copla

pa mover los pies; ó si no, cantaré aquí ahora mismo la canción del inglés. ¿Queréis? Todos ¡Yes!

Arac. ¡Verigüel! ¡Verigüel!

¡Yinbón! Ven, gitana, conmigo á Londón ¡Verigüel! ¡Verigüel! ¡Yinbón! Ven, gitana, conmigo á Londón.

En er Perigi de Cai, mamá, me salió ar paso un inglés. Todos ¡Flin, flan, flan, flenl

Arac. Me salió ar paso un inglés,

y cuadrándose me dijo: Yes polvis sara

y es palpis cara mi mas querer; pero yo con gracia dije no entender.

Macatrún, macatrún, sacai, yo sólo entiendo á los chulos de Cai, y me gustan los hombres serranos que me sepan querer en gitano, pero en inglés... ¡Ay, señó, no me jable osté! Coro Macatrún, etc.

Arac. En esto vino mi novio, mamá,

y así le dijo al inglés: Coro ¡Flin, flan, flan, fien!

Arac. Y así le dijo al inglés.

Esta no entiende esa lengua:

pero yo al punto

lo que usté dice traduciré,

y le dio en las napias

er primer trompé.

Macatrún, macatrún, etc.

36

Hablado

López ¡Esto da gloria! Venga otra copa, Araceli.

Arac. Que se va osté á emborracha.

López ¡Mejó! Si yo con cuatro copas, es como es-

toy de chipén. Gen. (a concha.) ¡No estés tan triste, hija! A los

nombres no se les debe nunca pone cara de

funeraria. Con. ¿Pero no ve osté qué indiferente está?

Gen. Déjalo, la procesión va por dentro.

López (a concha.) Alégrate, niña, que si se va uno,

viene otro. Pan.' ¡Sí; pero no degüerve lo que el otro se ha

llevao! Juan Pero, ¿y tu novio, Araceliya? ¿cuándo lo voy

á conosé? Arac. Si desde esta mañana no lo veo.

Frasco (a Miguel.) Y que dejes á esta muchacha tan

güeña por aquella perdía... ¡No cómo te

miro!... Gen. ¡Ahora to er mundo á toma un bocaol Ahí

en la era está puesta la mesa con la gloria

de Dios.

VOCES Andando. (Vanae todos menos Miguel y López.)

ESCENA II

MIGUEL y LÓPEZ

López ¿De modo que estás desidío á deja á

Concha? Mig. ¿Por qué lo preguntaste?

López Porque si la dejas... ¡quién sabe!... Ella

es una muchacha de mérito... y... na, que

cuando menos lo pienses, pué venir otro y

casarse con ella. Mig. ¡Qué!... ¿casarse ella?... ¿y con otro?...

López ¿Qué te extraña, ni qué te importa, si la

dejas? Mig. Pero, ¿ella querría?... ¿ella?...

López ¡Pos no había de queré!... ¿U qué es lo que

37 -

pretendes? ¿que se meta á monja porque la dejas?...

Mig. ¿Ella de otro?... ¡Cá!... ¡Eso es imposible, se-

ñor López! ¡Esa mujé ha nasío pa mí, y pa tiene que sé!

López ¡Cuarquiera te entiende, arma mía! ¡La de-

jas sin motivo ninguno, porque te da la gana, y ahora sales con esa!

Mig. ¡Pa que osté vea! Yo me iba con Carmen

porque... ¡qué yo!... porque nunca se me había ocurrió que ésta pudiera casarse con otro, pero ahora se me ocurre, ahora que osté me dise eso...

López Pos, hijo, piénsalo. Si la dejas, pué llega

otro y... dominus vobiscum... (Este ya tiene la espina clava.) Conque... ya lo sabes. Y me voy pa la era. (Mutis.)

ESCENA III

MIGUEL, á poco EL AVISPA

Mig. ¡Concha casarse con otro! ¡No pué sé!... ¡No

pué sé!

AVIS . (Asomándose cómicamente desde la puerta ) ¿A

cuánto ha matao ya? Mig. ¿Quién?

Avis. El anarquista. ¡Güeña la jise esta mañana!

¡Sin sabe que era él, le dije que su mujé se

la estaba pegando! Mig. ¿Y no te rompió er bautismo?

A vis. Roto der tó, no; pero cascao, si lo tengo.

Me metió mano ar pescueso y me crugir

la nuez como si estuviera entre dos piedras.

No quieo verlo. Mig. Pos va á vení á la fiesta.

Avis. ¿Sí? ¡Ya estoy volando! (Medio mutis )

Mig. Pero, ¿no vas á hablarle al padre de Araceli?

Avis. Mientras esté aquí Veneno, no me ve er

polvo nadie. Adiós. (Mutis.)

- 38 ESCENA IV

MIGUEL. Luego CONCHA

Mig. ¡Concha de otro!. . ¡No pué gél... ¡Vanaos,

que no pué sé!

Música

CON. (Dentro.)

No es posible borrar un cariño* que hasta el fondo del alma llegó, y con líneas de fuego imborrables su imagen grabó. ¿Por qué dirá la copla

que es el amor, la alegría del alma y el corazón? Coro Esa es Concha,

esa es su voz. Con. ¡Miguell ¡Ahí

Mig. ¡Concha! ¡Sil ¡Yo!

¡Ay! Concha del alnaa aquí está tu amante que viene en tu busca y está arrepentío y lleno de penas esperando anhelante que le perdones su falso extravío, pues todo lo sufro no siendo tu olvido. Concha ¿qué tienes? Con. ¿Qué he de tener?

Tengo rabia de haberte querido. Mig. ¿Por qué, mi bien? ¿por qué, mi bien?

Con. ¿Qué quieres, di?

Mig. Que solo en el mundo

me mires á mí. Con. Vete que no te quiero

ver á mi vera, que eres como los vientos

- 31»

de primavera,

que por prados y valles

pasan cantando

y la flor de la mata

van arrancando. Mig. Ojalá, Concha mía,

fuera yo el viento

mecerme en tu pocho

con el aliento,

llevando los perfumes

de los claveles

como incienso divino,

de mis quereres. Con. Palabras y palabras

son tus amores,

que dnran una tarde

como las flores. Mig. Más bien son parecidas

al sol, serrana,

que muere y resucita

por la mañana. Con. Si lo que dices

fuera verdad... Mig. Por la luz de mis ojos

te juro que sólo á te quiero

y sin la vida no me importa ná... Con. Las noches de luna, cantaba á mi reja,

y aquellas canciones recuerda mi oído, mas ;ayí que el ingrato por otra me deja, que ya no me quiere, que ya lo he perdido. Mig. ¡Ay, Concha del alma, aquí está tu amante,

que viene en tu busca y está arrepentío, y lleno de pena espera anhelante que le perdones su falso extravío! Con. Pues, entonces,

Miguel de mi alma,

si á me quieres

igual que yo á tí.

¿Qué me puede importar

que la envidia me quite la honra

cebándose en mí?

Pues eso es tan sólo

lo que me faltaba,

pa ser en el mundo

- 40

dichosa y feliz, pues rni cariño será para tí. Mig. Yo te juro,

Conchilla del alnía, que mi cariño será para tí. Te lo juro, Conchilla del alma, que mi cariño será para tí.

ESCENA V

DICHOS, LÓPEZ, LA PAJIZA y CORO DE MUJERES que han apa- recido sigilosamente al final del dúo

Hablado

Mig. Pero, ¿qué significa esto?

López Que sus damos la enhorabuena.

Pan. Sobre á Concha. Así le pagas la repara-

ción que le debes.

Con. ¿Qué dise esta mujé?

Mig ¿Qué está osté ahí hablando de reparacio-

nes?

Pan. Pos ná, que está mu bien jecho lo que haces.

¡De otro modo, nadie la había ya de queré!

Mig. (con indignación.) ¿A ésta? Sépalo ustés y sé-

palo tó er Pago. ¡Naide tiene derecho á duda de la honradez de Concha! ¡La he querío y la quiero, y soy yo er que por mi mala cabesa no la merezco; pero ella me perdona y me consuela, sacándome de la mala vida y lle- vándome á la gloria de su cariño, como se lleva la caridá ar probé que encuentra en

el arroyo! (Generosa, Frasco y el Sr. Juan, nan es- cuchado estas últimas frases y demuestran su conten- to, especialmente los dos primeros )

41

ESCENA VI

DICHOS, GENEROSA, FRASCO y el SEÑOR JUAN GEN. Así me gUSta. (Abrazando á Concha.) ¿Estás

viendo como mi Miguel no es malo? López Pos er señó os jaga bien casaos. (Haciendo

ademán de echarles las bendiciones.)

Con. ¡Argo güeno habías de hasé con tu lengua!

la Paniza.)

Frasco ¡Por eso no te agarro y te tiro á la acequia de cabesa! (ídem.)

ESCENA Vil

DICHOS, VE1ÑENO

Ven.

Gen. Ven.

Pan.

Ven.

López Ven.

Juan

Ven.

Juan

Ven. Juan

¡Estoy jecho un toro! ¡Y yo voy á empesá

COn la dinamita por. mi Casa! (Encarándose con

Generosa.) ¿Dónde está mi mu jé? En er Pago de junto estaba vendimiando. jNo está allí! (a ia Paniza.) ¿Dónde está mi mujé?

j Jóchela osté un gargo! ¡Cuarquiera la en- cuentra!

¡En cuanto la vea la mato!... Señó López, ¿osté no sabe dónele está mi mujé? Yo qué he de sabe.

Como yo la pesque va á sabe quién es Ve- neno.

¿Veneno? Este es el novio de mi hija, que viene fingiéndose el anarquista. Le daré

una groma. (Se dirige á Veneno, dándole un papi- rotazo.) ¡Guasón, que te conozco! (cada vez más furioso.) Yo á osté no; y déje- mosté quieto que tengo el alma negra.

(Repitiendo el papirotazo y cada vez más bromista.)

¡Asaura! ¡Que te conozco!

¡Misté que!... (intentando sacar

¡Que te conozco! (otro golpe.)

un arma

- 42

Ven.

Juan

Mig.

Ven.

Frasco

Ven.

Juan López

Ven.

Juan

¿Y qué? ¿Vengo yo de máscara pa que me diga osté tantas veses ¡te conozco! ¡te co- nozco!

Basta ya de broma: yo soy er señó Juan, er picaor.

(¡Ahora lo mata!)

¿Osté? ¡Pos resé osté er credo, que ahora mismo lo mando ar otro mundo sin billete

de güerta!' (Saca un cuchillo y los demás intervie- nen sugetándole.)

Pero, ¿se ha güerto osté loco, hombre? Sí, señor... ¡Osté tiene relaciones inlícitas con mi mujer! ¡Yo qué he de tener! Veneno; el amor libre... Sí, señor; el amor libre; pero pa las solteras no pa las que ya han contraído er vínculo. Pero, ¿quién le ha dicho á osté ese dispara- te? (Entra el Avispa medio arrastrado por Araceli.)

ESCENA ULTIMA

DICHOS, ARACELI y EL AVISPA

Ven. (ai ver, ai Avispa.) Ese fué el que me dio la

notisia! Avis. No me haga osté daño... A me la dio

ésta. (Por Araceli.)

Arac. Y á mi la Paniza.

López Pos entonces ya está explicao. Este es otro

lío de esa, que jase más daño con la lengua que un barbero con una navaja mella.

Gen. ¡Vete de aquí y no güervas más, que eres

capaz de revolvé er mundo!

Todos ¡Fuera! ¡Fuera!

Pan. (Yéndose.) ¡Tó esto me pasa por desí la verdá!

Arac. ¿Qué te paese mi novio, papaíto? (presentán-

dole al Avispa.)

Juan No es malo; pero tiene cara de bruto.

A vis. Es aire de familia.

Juan ¡Pos á casarse!

López Y que los hijos no se parezcan á tí.

43 Gen. ( Dirigiéndose á Miguel y Concha, que estarán muy

amartelados.) A ustedes no hay que pregun- tarles.

Mig. No, madre. Ya estoy cansao de dar tropezo-

nes, y caigo aqui, junto á ésta, que es la mejor de toas.

López Pos que siga la fiesta, y á celebra la conclu-

sión de Xa Vendimia en er Pago de La Luz.

TELÓN

Obras de Diego JiménezHppieto

El ataque, Juguete cómico en un acto, original y en verso

(segunda edición). ¡Barbiana! Parodia de Mariana, en un acto, dividido en dos

cuadros, y en verso (segunda edición). Loreto.— Monólogo cómico-lírico, original y en verso, con

guajiras del maestro Rubio (tercera edición). Las piezas de convicción. Juguete cómico- lírico en un acto y

en verso. Música de los maestros Vidal y San José. La niña de los cisnes.— Opereta en tres actos, en colaboración

con D. Gabriel Briones. Los coraceros. Zarzuela cómica en tres cuadros. Música del

maestro Valverde (hijo). La nieta de Don Quijote. Juguete cómico-lírico en un acto,

en colaboración con Montesinos. Música del maestro

Santonja. Los toros sueltos.— Zarzuela cómica en un acto, en colabora- ción con Merino. Música del maestro Brtill. La torre de Babel. Zarzuela cómica en un acto. Música del

maestro Valverde (hijo). El segundo aviso. Juguete cómico-lírico en un acto. Música

del maestro Calleja. Tute de novios.— Monólogo cómico original y en verso. El pillo de playa.- Zarzuela en un acto y en verso/en cola- boración con Montesinos. Música de los maestros Chalons

y Hermoso (segunda edición).

Bicarbonato de sosa. Juguete cómico en un acto, original y en prosa, en colaboración con Jiménez Guerra.

La Preciosilla. Zarzuela cómica en un acto, original y en verso. Música del maestro Amadeo Vives.

La tiple mimada.— Zarzuela en tres cuadros, original y en verso. Música del maestro Lleó.

El favorito del Duque. Zarzuela cómica en tres cuadros, en prosa y verso. Música de los maestros Caballero y Her- moso.

La «corría» de toros. Zarzuela cómica en tres cuadros, en colaboración con Paso. Música del maestro Chueca.

La Virgen de la Luz.— Zarzuela en tres cuadros, en colabo- ración con Paso. Música del maestro Lope.

El solo de trompa. Humorada cómico-lírica en cuatro cua- dros, en colaboración con Paso. Música del maestro Se- rrano.

El mozo crúo.— Sainete lírico en tres cuadros, en prosa y verso, en colaboración con Pérez Capo. Música de los maestros Calleja y Lleó (tercera edición).

La vendimia. Zarzuela andaluza en dos cuadros y un inter- medio, original y en prosa, en colaboración con Jiménez Guerra, Música de los maestros Vives y Calleja.